La Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió convocar a una movilización al Congreso el próximo miércoles, en rechazo a la reforma laboral que será debatida en el Senado, aunque descartó avanzar por ahora con un paro general.
La decisión se tomó tras una extensa reunión del Consejo Directivo, donde prevaleció la postura de los sectores más dialoguistas, que consideran que aún hay margen para introducir modificaciones al proyecto durante su tratamiento legislativo.
“El paro general es una herramienta que no está descartada, pero esta es una batalla larga”, señaló el triunviro Jorge Sola, quien remarcó que la CGT ya expresó sus objeciones ante gobernadores, senadores, diputados, intendentes y representantes de pymes.
Desde la central obrera confirmaron que cada gremio tendrá libertad para disponer medidas parciales de fuerza para facilitar la participación en la movilización.
